Gerente de RenoBo visitó el Liceo Agustín Nieto Caballero, institución que será objeto de una intervención patrimonial
En el corazón de Los Mártires, entre corredores con arcos de piedra y patios que han sido testigos de más de cien años de historia bogotana, el gerente general de RenoBo, Carlos Felipe Reyes, junto con su equipo técnico, recorrió esta semana los proyectos que la entidad adelanta en la localidad. El punto central de la jornada fue la visita a la Institución Educativa Distrital Liceo Agustín Nieto Caballero, un colegio declarado Bien de Interés Cultural del ámbito Nacional que próximamente será intervenido por RenoBo.
“Este recorrido nos sirvió para verificar de primera mano el estado actual de un inmueble que, pese a su valor arquitectónico, arrastra un deterioro que ya es urgente atender: cubiertas de madera y tejas de barro desgastadas por cerca de cien años de uso, filtraciones que afectan cielos rasos y muros, entrepisos en madera con signos de fatiga estructural, y redes eléctricas e hidráulicas obsoletas”, señaló el gerente Carlos Felipe Reyes.
Los estudios y diseños también permitirán establecer las acciones necesarias para el reforzamiento estructural de la edificación y su adecuación a la normativa vigente, respetando sus valores históricos, arquitectónicos y culturales.
Restaurar sin borrar la historia
La intervención que prepara RenoBo busca resolver ese equilibrio, no siempre sencillo, entre modernizar y conservar. El proyecto contempla ampliar la capacidad del colegio a 852 estudiantes, mediante 22 nuevas aulas para educación primaria y media, y 3 más para primera infancia, todas dentro del área del edificio patrimonial. La estructura será reforzada desde la cimentación hasta la cubierta para cumplir con la norma sismorresistente NSR-10, sin alterar la volumetría de los claustros ni la geometría original de los techos.
“En paralelo, se recuperarán elementos que el tiempo ha ido borrando, como carpinterías de madera con calados artesanales y los accesos históricos sobre la carrera 19 y la Plaza España. Las obras nuevas, eso sí, tendrán un lenguaje arquitectónico contemporáneo, claramente diferenciable de lo original, siguiendo el principio patrimonial de que lo nuevo debe dialogar con la historia, no imitarla”, agregó el gerente.
El proyecto se suma a otras intervenciones que RenoBo adelanta en Los Mártires, en el marco de la estrategia de revitalización urbana de la entidad para el centro de Bogotá.
Un edificio que ha sido orfanato, plaza de mercado y colegio
La historia de este predio, ubicado en la carrera 19 con calle 11, en pleno Barrio La Sabana, es tan singular como su arquitectura. Construido entre 1916 y 1941 por la Fundación Cristiana de San Pablo como albergue para niños huérfanos, el inmueble cambió de vocación varias veces a lo largo del siglo XX: fue plantel técnico-educativo bajo el nombre de Sindicato de la Aguja, sede del Departamento de Tránsito y Transporte, e incluso funcionó como plaza de mercado antes de que esta se trasladara a Corabastos en 1972. Solo hasta 1975, tras la muerte del pedagogo Agustín Nieto Caballero, el entonces presidente Alfonso López Michelsen decidió fundar en su honor la institución educativa que hoy lleva su nombre.
Declarado Monumento Nacional mediante la Resolución 1632 de 1988, el edificio conserva un conjunto arquitectónico de estilo republicano organizado en dos claustros unidos por una capilla, con crujías perimetrales, galerías de arcos sobre columnas y una fachada de casi 90 metros de longitud. Su valor, explican los estudios patrimoniales, no es solo estético: es también un testimonio de los grandes equipamientos urbanos que transformaron Bogotá en la década de 1920, y un símbolo de más de un siglo de servicio social ininterrumpido en el sector de la Plaza España.